Voy encuadernando mi vida en tomos de similpiel, ese plástico que imita la piel. Escritos en parchemin, ese papel que imita al pergamino, y rotulados en purpurina, esa pintura que imita al oro. Los últimos capítulos los escribí sobre la existencia, esa nada que imita a la vida. Pero el domingo viene K. y espero escribir sobre la vida de verdad, al menos hasta el siguiente capítulo.
[Escuchando: Hoy no me voy a olvidar de respirar, del álbum "La marabunta" de La marabunta]