©2002Fernando MartínezVagar por el campo, buscando hierba fresca y una escarabaja de buen ver, que nada hay que guste tanto a un escarabajo como
haber buen yantar y yacer con hembra placentera (oops). La vida de un escarabajo puede parecer fácil, pero seguro que para él no lo es tanto. Este concretamente terminó pinchado en un alfiler en la colección de mi sobrino.